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puntos débiles en una entrevista de trabajo

Cómo responder a la pregunta “¿cuáles son tus puntos débiles?”

Carla García
Tiempo de lectura: 5 min

Los puntos débiles en una entrevista de trabajo es una de las preguntas más típicas y es un error de principiante no preparársela. Pero a veces nos puede hacer sentir muy perdidos: ¿qué podemos decir que sea negativo sobre nosotros mismos “pero no tanto” como para que la empresa nos considere una mala opción de candidato?

Y es que esa es la gracia de la pregunta.

¿Por qué me preguntan sobre mis puntos débiles?

A veces podemos pensar que este tipo de preguntas son para ponerte nervioso en una situación donde fácilmente te puedes sentir inseguro, pero nada más lejos: el objetivo del entrevistador con esta pregunta es conocer tu grado de madurez y de autoconocimiento. Porque cuando una empresa contacta contigo después de leer tu perfil laboral es porque les has interesado y quieren ver todo aquello que todavía no saben: cómo eres.

Por tanto, quieren conocerte mejor a través de una charla lo más natural posible, y no en algo parecido a un interrogatorio. Así que hay que pensar bien esta pregunta, para que no se vea ‘la típica preparada de casa’. Y esto es lo difícil, porque a nadie le gusta hablar de sus defectos, y menos cuando quieres causar buena impresión.

Cómo me preparo las respuestas a mis puntos débiles

No hay una fórmula mágica para responder a esta pregunta. Realmente tienes que pensar sobre tu personalidad y destacar aquello que, siempre a nivel profesional, crees que son defectos.

Medita qué quieres decir para no quedarte en blanco el día de la entrevista:

  1. Piensa al puesto al que aspiras, para no decir defectos con los que tires piedras a tu propio tejado. Por ejemplo: si tu candidatura es para un puesto de atención al cliente, poner como defecto que tienes pocas habilidades sociales no jugará demasiado a tu favor, ya que este es el requisito más indispensable para el trabajo. En el caso de que busques empleo de programador, no saber hablar en público no tiene por qué suponer un problema.
    Debes encontrar un equilibro entre ser honesto y no caer en el pesimismo a la hora de venderte. Recuerda: todos tenemos aspectos ‘negativos’ y es lo que nos hace ser únicos. Es cuestión de utilizar la lógica.
  1. No te lo plantees como ‘defectos’ si no como ‘cosas a mejorar’. Cuando hables de ellos, explica qué estás haciendo para mejorarlos. No digas ‘me da corte hablar en otros idiomas’ y te quedes tan ancho. Plantéalo diferente, por ejemplo:
  2. ¿Te da corte hablar en inglés u otro idioma? Quizá hayas estudiado algún curso o hayas tenido amistades con quien practicar y te ha ayudado a afrontar el problema o que actualmente estés trabajando en él.
  3. ¿Eres poco puntual? Explica cómo desde hace medio año sales con el doble de antelación y haces un café delante del sitio de la cita para asegurar que nunca llegas tarde.
  4. Recuerda que solo hablamos de defectos en el terreno laboral.
  5. Toda explicación es mejor con ejemplos. Tómatelo como si fuera una historia. Si eres tímido: ¿en qué situaciones lo eres, o en qué otras no? ¿qué te ayuda a superar tus miedos? Por ejemplo, si te da apuro hablar en público: ¿ensayas el día antes la presentación para sentirte más seguro? ¡Explica, explica!
  6. ¿Dudas sobre qué decir? Prueba a llamar a un amigo, compañero de trabajo o familiar para que te ayude a ser objetivo con tus virtudes y defectos.

Lo que (por favor) no debes decir

Como hemos dicho antes, esta pregunta es una de las más típicas de las entrevistas de trabajo. Por eso, igual que hacemos nosotros en este post, en internet puedes encontrar mil ideas sobre qué responder en estas situaciones. Es importante que pienses que el entrevistador también lo sabe y que habrá escuchado las mismas respuestas en incontables ocasiones. Así que, evita siempre las típicas:

  • “Me implico demasiado en mi trabajo”
  • “Soy demasiado perfeccionista”
  • “Soy demasiado exigente”

Seguro que ya las habías escuchado antes. Hoy en día ya nadie pica en la técnica de ‘disfrazar virtudes como defectos’. Los defectos son defectos, y es lo que buscan saber sobre ti. Los defectos reales pueden ser cosas como: soy lento aprendiendo cosas nuevas, soy impuntual, soy muy tímido, no he trabajado en equipo en empleos anteriores…

Después de identificarlos, es momento de enfocarlos con actitud positiva. ¿Cómo? No citando simplemente ‘todo lo que te hace mal empleado’, si no explicar con ejemplos situaciones en las que no te ha gustado tu manera de actuar, y cómo has intentado solucionarlo en la siguiente.

Por ejemplo, quizá necesitas que te corrijan mucho al principio porque eres inseguro al principio de un trabajo. Bien. Aquí puedes contar cómo lo has ido trabajando para ser más independiente cuando llevas un tiempo en el puesto.

En conclusión: es importante que recuerdes que quien te hace la entrevista alguna vez se ha visto en tu misma situación, y que él /ella también tendrá sus propios defectos. Esta pregunta no está hecha para verte fallar, si no para conocerte mejor de una forma más directa y rápida.
¡Piérdele el miedo a esta pregunta, porque te mereces ese puesto!