preguntas de entrevistas de trabajo
9 preguntas que debes prepararte antes de una entrevista de trabajo
Por: Carla García
Tiempo de lectura: 6 min

La entrevista de trabajo puede ser uno de los pasos en la búsqueda de empleo que más nerviosos nos puede poner. Y entonces te puedes preguntar: ¿por qué fallo en las entrevistas? ¿cómo combatir los nervios?

Lo cierto es que las preguntas dependen mucho de la empresa y de lo que se requiera para el puesto, pero la verdad es que muchas preguntas se repiten siempre, o si no, al menos está bien que tengas una respuesta preparada “por si acaso” para las preguntas más típicas de las entrevistas.

En primer lugar, tienes que pensar que nadie sabe más de tu experiencia y habilidades que tú y eso tiene que tranquilizarte. ¡Pero eso no basta! Tienes que tener en cuenta cómo explicarlo y qué es lo que la empresa espera de ti como candidato al puesto.

Por tanto, todas las respuestas tienes que afrontarlas hablando de tu perfil profesional y para el cargo en concreto. Te ayudamos un poco a situarte.

Piensa cómo responderías a estas preguntas:

1. “Háblame de ti / Cómo te describirías”

La primera pregunta por excelencia y que nos puede pillar un poco en frío. ¡Nada de quedarse en blanco! Para esta respuesta debes pensar que tienes que describir cómo eres profesionalmente y no en la vida privada, con cosas como “tengo x años de experiencia en este sector, he trabajado sobre todo x y x, me interesa este puesto porque…”

Piensa que en muchas ocasiones los entrevistadores ya tienen claro cuál es el tipo de perfil que buscan para el puesto que quieren cubrir y esta pregunta es una manera de ver si ya vas en la línea de lo que ellos buscan. Por ejemplo, si es un empleo de cara al público, don de gentes, capacidad para comunicarte, etc. serán esenciales.

2. “Dime 3 puntos fuertes y 3 puntos débiles”

Pregunta de manual. Así que está bien que te sientes ahora 10 minutos a pensarla, porque te servirá en algún momento.

Para esto no hay una fórmula mágica: es conocerte a ti y al tipo de puesto al que postulas. Por ejemplo, de cara a un cargo administrativo podría funcionar el hecho de destacar que eres organizado o metódico.

Sobre los puntos débiles… ¡ahí reside el encanto de la pregunta! Tienes que ser un poco “crítico” contigo mismo, pero no decir cosas graves. Otro punto que no debes olvidar, es el hecho de decir al final cómo lo estás compensando. Por ejemplo: “Al principio me costaba hablar en público porque soy tímido, pero en mi último trabajo pude trabajar en esto y…”

Y, por favor: ¡no digas que eres perfeccionista o que te exiges demasiado! Porque, aunque sea cierto, el entrevistador pensará “claro, lo típico”. ¡Aprovecha para ser diferente!

3. “¿Por qué elegiste tu carrera?”

“Háblame de tu formación”. Aquí la clave no está en recitar tus estudios (eso probablemente la empresa ya lo haya visto en tu perfil laboral), si no en explicar por qué te decidiste por esta profesión o en qué cosas disfrutaste más. Es una buena oportunidad para mostrar tus inquietudes (por ejemplo, ¿has estudiado también cosas complementarias? ¿Idiomas? ¿Posgrados?). Nárralo como una historia, pero que nunca pueda parecer que tomaste decisiones “porque sí”.

¿Sigues estudiando idiomas? ¿Cursos online? ¡Destácalo! A las empresas les gusta tener en plantilla profesionales que siguen actualizándose.

Si alguna área de las que el puesto necesita no es tu especialidad, seguro que eres capaz de aprender y dominarlo cuando empieces en ese trabajo. ¡Házselo saber al entrevistador!

4. “¿Por qué quieres cambiar de trabajo?” / “¿Por qué acabaste en tu último trabajo?”

Intenta enfocar siempre lo positivo de tu anterior trabajo. Que ahora busques una opción mejor, no tiene por qué ser malo en relación a tu última empresa. “Creo que esta empresa es lo que busco ahora”, “quiero seguir creciendo como profesional”, “la oportunidad que me planteáis es interesante”.

5. “¿Por qué has estado tanto tiempo sin trabajar?”

En tu perfil laboral la empresa verá si hay periodos de tiempo en los que no has estado en activo. ¿Cómo justificarlo? Aquí tienes que explicarle que estar sin trabajo no ha significado para ti estar parado sin hacer nada (adaptándote a la situación tuya concreta).

Quizá es un buen momento para explicar en qué cosas has estado formándote, para ahora poder estar en esa entrevista.

6. “¿Qué sabes de la empresa y del puesto de trabajo?”

¡Sorpresa! ¿No te informaste sobre la empresa o el cargo? ¡Error! Antes de ir a una entrevista, siempre debes informarte bien de lo que hace el negocio que te va a contratar. Si ellos se han leído tu perfil laboral, ¿por qué tú no has dedicado tiempo a hacer lo mismo?

Recopila toda la información que puedas (no te será difícil, siempre tendrás Google). Busca también qué hace la competencia, te harás una idea de cómo funciona el sector.

7. “¿Por qué deberíamos contratarte?”

Otra típica pregunta. Lo que aquí tienes que dejar claro es que, aunque obviamente habrá candidatos que sean buenos, crees que encajas bien con tus aptitudes y experiencia en la cultura de la empresa, y que ese puesto es una oportunidad que quieres aprovechar.

Evita decir “que lo necesitas”, la idea clave es que vean motivación en ti.

8. “¿Cuánto quieres cobrar?”

La temida pregunta. En primer lugar, tienes que entender que (igual que muchas de las preguntas anteriores)  el objetivo del reclutador es ver simplemente como se desenvuelve el candidato ante una pregunta complicada. Está bien que te informes bien antes sobre cuál es el sueldo normal para ese sector y para ese puesto, para tener claro qué puedes decir. Aquí tienes varias opciones: decir un rango de sueldos por los que sabes que se mueve este tipo de profesionales, decir un salario bruto anual o preguntar por los rangos de salarios de la empresa.

En cualquier caso, debes enfocar el tema quitándole importancia al sueldo y no centrando mucho tiempo de la entrevista a eso.

Si te preguntan directamente por el sueldo de otros empleos, lo más recomendable es ser sincero.

9. “¿Tienes alguna pregunta?”

¡Es el momento de hacer tú la entrevista! Aprovecha el momento para resolver dudas si sobre cómo sería tu cargo, el equipo con el que trabajarías o la empresa.

En conclusión, la clave para bordar una entrevista de trabajo es estudiar bien situaciones positivas y negativas de experiencia, para poder aprender de ellas y reflejarlo a tu futura empresa. También es el momento para demostrar motivación y que tú eres el candidato ideal para ese puesto.