Entrevistadores
Qué miran los reclutadores cuando hacen una entrevista
Por: Alex Postance
Tiempo de lectura: 5 min

Estoy seguro, querido lector, que muchas veces te has querido meter en la cabeza de un reclutador para poder optar a un puesto, de hecho, qué bonito y que fácil sería todo, ¿no?

Como bien sabrás, la misión de un entrevistador se basa en encontrar a la persona que se adecúe mejor al puesto ofertado, y para ello siempre realizan una serie de pasos. Hasta aquí nada nuevo.

Uno de ellos, y muy importante, es descubrir en la entrevista si ese candidato es válido para el puesto y si puede aportar ese plus que se necesita en el negocio. Pero socialmente, la entrevista es uno de los puntos en los que los candidatos más miedo tienen y donde se generan muchas dudas.

Se intenta hacer lo mejor posible, pero muchas veces es complicado saber en que se fijará tu entrevistador a la hora de ficharte finalmente.

Por esta razón, desde Job Today, te vamos a ayudar a solucionar tus dudas. Para ello, hemos querido preparar este post donde aprenderás cuáles son algunos de los puntos en los que se fijan los reclutadores y así estar más cerca de tu próximo empleo.

  • Puntualidad

La puntualidad es importante. Eso da a entender de primeras que te interesa el trabajo, que te has preocupado por venir puntual. Una regla básica y extendida es llegar 10-15 minutos antes a la entrevista e ir con tiempo de sobras.

  • Apretón de manos

Aunque parece que no, este pequeño gesto puede demostrar mucho. Depende de cómo des la mano en el apretón puede significar una cosa u otra. Un apretón de manos débil puede significar inseguridad, nervios o timidez, con lo cual podemos pensar que ese candidato será muy comedido con sus palabras.

Un apretón de manos fuerte significa seguridad o extroversión. En este caso, siempre suele ser más efectivo ya que identificas que el candidato se “echará hacia adelante” en la entrevista.

Por ello, te recomiendo, si tuviéramos que elegir, que el apretón sea fuerte y firme, para dar una buena sensación al reclutador en la primera toma de contacto.

  • Comportamiento no verbal

Esta es una de las partes más importantes y más difíciles de controlar. Lo básico de este paso es que te comportes con naturalidad y sin mentir.

Lo más natural es mantener una postura erguida, los brazos encima de la mesa y mirada al frente hacia la persona que te entrevista.

A la hora de empezar la conversación y cuando se te hagan preguntas es positivo gestualizar con los brazos. Eso implica movimiento, actitud y verdad en tus palabras.

Mientras hable tu entrevistador, siempre debes estar escuchando, asentir cuando habla y preguntar si tienes alguna duda.

  • El sentido de tus palabras

Siguiendo la misma tónica, el reclutador debe ver dos cosas, tu experiencia, tu personalidad y si cumples el perfil adecuado. Para ello, no solo los gestos cuentan, las palabras también.

Los reclutadores te preguntarán varias cosas sobre ti: Información general, formación, experiencia, qué buscas, qué destacarías de ti… Todo ello para sacar la máxima información posible.

Primero de todo, busca la coherencia y la firmeza en tus palabras, siempre diciendo la verdad. Ante todo, que tenga un sentido y dilo con seguridad.

Es muy recomendable, por eso, que todo lo que digas no lo improvises, que lo tengas preparado.

De hecho, una buena entrevista se basa en una buena preparación previa, en imaginar el tipo de persona que encontrarás, sus potenciales preguntas y tus respuestas.

Por ejemplo, imagina que, para un puesto, al analizarlo trabajarás en un equipo y que normalmente se hacen horas extras. En tu discurso frases como “Me gusta trabajar en equipo, compartir ideas y aprender de mis compañeros” o “soy una persona con espíritu de sacrificio. Si hay que trabajar más horas se hace” te darán muchos puntos a favor para que te acaben contratando.

  • Hacer preguntas

Al ir acabando la entrevista, viene el momento en el que tú debes preguntar sobre el puesto y así generar interés hacia el puesto y el reclutador.

Siempre es positivo tener preparadas mínimo 2 (o 3) preguntas. Por ejemplo:

  • ¿Con cuántas personas trabajaré?
  • ¿Qué dificultades me puedo encontrar en mi día a día?
  • ¿Cuál será mi jornada laboral?
  • ¿Se me contestará a mi candidatura tanto si sí como si es que no?
  • ¿Cuándo se necesita la incorporación?

(…)

Estas simplemente son un ejemplo, pero puedes imaginarte más según el puesto al que estés optando.

  • La despedida

Una entrevista no acaba hasta que se sale por la puerta. Es importante que sigas siendo amable, no te relajes y continúes la conversación con el reclutador hasta la despedida final.

Al acabar nunca está de más que haya otro apretón de manos y que preguntes si te darán una respuesta tanto si es que sí como si es que no. Eso desde la parte del reclutador siempre se aprecia porque denota interés por la parte del candidato.

  • Mail final de agradecimiento

Por último, es aconsejable, como final ideal, enviar un mail al reclutador agradeciendo el tiempo, quedando a la espera de resolución de tu candidatura y que estás para cualquier duda o consulta que les pueda surgir.

Y estas son varios de los puntos que los reclutadores ven cuando se hace una entrevista. Tenlos en cuenta para tus futuros trabajos y estoy muy seguro que, si lo tienes bien preparado, puedes conseguir cualquier empleo.

Como siempre decimos, es posible que a la primera no te vaya a salir. Se tratan de pequeños detalles que se van trabajando poco a poco.

¡Así que a seguir adelante y a conseguir un muy buen empleo para tu futuro 😊!